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sábado, 15 de septiembre de 2012

Marcas y hermanos

A lo largo de mis 20 años de vida, diferentes hechos y personas han ido dejando sus marcas e improntas en mi persona. Gente que se ha ido, gente que sigue a mi lado, buenos momentos, malos también. Todo nos deja alguna marca, por pequeña que sea.

Y ayer tuve uno de esos momentos que sabes que no vas a olvidar en tu vida. De cómo una conversación puede suplir meses de ausencia. Porque muchas veces, con una explicación te vale. 

Bienvenido de nuevo a casa.

Y para mis "hermanas", siempre estaré a vuestro lado. Pase lo que pase. Ahí estaré, defendiendoos a capa y espada, como he hecho durante este tiempo.

Se fue el abuelo, se fue la abuela, quizás nos miren desde alguna frontera lejana...
Hoy más que nunca me acuerdo de vosotros. Y sé que estéis donde estéis me estáis mirando y estáis orgullosos de mí. Os echo de menos. 



PD: Estoy trabajando ya para darle un lavado de cara al blog, espero tenerlo listo dentro de poco.


La lluvia que precede a la tormenta

Sigue lloviendo aquí. Es inevitable. 

Es una lluvia furiosa, que arremete con fuerza contra todo. Enfadada. Triste tal vez. Malhumorada.

Es la lluvia que precede a la tormenta, la rabia antes de romper a llorar. El enfado y el temblor de manos antes de caer presa de un ataque de rabia.

Y sin embargo, lo peor no es la tormenta, es la propia lluvia. Es el indicador que te dice que las cosas no están bien, que hay algo que falla. Al fin y al cabo, las tormentas no duran para siempre, pero la lluvia sí.

Pero, al fin y al cabo, después de la tormenta llega la calma. Aunque solo sea por un tiempo, pero llega. Un atisbo de esperanza, igual que un rayo de sol en un día nublado. A pesar de que desaparezca, siempre habrá un rayo de sol. 

Sólo hay que buscarlo.

martes, 10 de julio de 2012

Cara de gilipollas. O quizás sólo de imbécil. Pero cara de tonta.

Nadie me advirtió nunca lo que significaba tener una relación así. Una relación que duró lo que tenía que durar, una ruptura a la que no quiero buscar culpables. Nadie me advirtió que no puedes amar sin dejar atrás el pasado, y mucho menos olvidar las consecuencias de cada pequeña cosa que hagas. 

Tampoco me contaron que iba a ser difícil, pero que más difícil es superar una ruptura y no seguir pensando en todo lo que ha sucedido meses atrás. No puedo olvidarlo. Y de hecho no lo olvidaré.

7 meses. Se dice pronto. 7 meses en los que ha habido de todo. 7 meses en los que creí encontrar estabilidad.  7 meses que no olvidaré porque han significado mucho para mí.

Sigo parándome a pensar en muchas cosas, y a seguir llorando de vez en cuando. Al fin y al cabo llorar no es malo; aparte de desahogarte eliminas toxinas y te relajas. Pero muchas veces ni llorar me deja tranquila. No me arrepiento de nada, y mucho menos de haberlo dejado. No me arrepiento de haber empezado, de haber hecho el amor con él. Nada, cero. Todo está bien. Pero sin embargo... Hay algo que me duele. No sé lo qué es ni por qué duele. Y quizás es mejor que no lo sepa. 


No quiero saberlo porque muy probablemente empiece a recordar qué pasó con Ángel y con Pablo. Qué pasó con aquellos chicos que me robaron besos y que por unos pocos meses me hicieran sentir una chica feliz. No quiero seguir recordando el daño que nos hicimos mutuamente por no ser valientes y decirnos las cosas a la cara. Por no ser sinceros, por no tener comunicación. Por una tontería como "no me llames así que no me gusta" o "no me mandes tantos mensajes ni toques porque estoy trabajando". Por tonterías como esas tanto ellos como yo nos hicimos daño; herimos de muerte algo que podía haber salido bien


Tengo miedo a enamorarme. Tengo miedo a ser o demasiado sincera o a callármelo todo. Tengo miedo de seguir haciendo daño. Dicen que de la experiencia se aprende y que de los errores también, pero parece ser que yo no. Que he vuelto a caer en lo mismo, a enamorarme demasiado rápido. O simplemente a buscar a alguien que me diera cariño porque me sentía demasiado sola. 

No entiendo por qué tengo que estar pensando en esto. No debería hacerlo. No puedo permitirme seguir pensando en todo esto una y otra vez, constantemente desde hace 4 meses. Noches en vela pensando en todo esto. Noches que he perdido comiéndome la cabeza por algo que ya carece de valor. Noches en las que sigo pensando que debo seguir adelante, en seguir pensando en acabar la carrera. Noches en las que no duermo porque los recuerdos pesan demasiado. Recuerdos que creía almacenados en algún sitio, guardando polvo en alguna estantería de mi subconsciente. 


No quiero seguir así, no puedo permitírmelo. Supuestamente estoy en la flor de la vida, viviendo un momento único que nunca volveré a ver. Quiero dejar de pensar en esto, de seguir comiéndome el coco por las noches por lo que hubo y pudo ser o no ser. Quiero pensar en ello de vez en cuando pero como algo bueno, no como un recuerdo que pese. Y creo que no voy por el mejor camino.

Tengo que ser fuerte, tengo que repetirme a mí misma que no puedo seguir así. Tengo sueños, aspiraciones, muchas cosas por hacer, y desgraciadamente poca vida por delante. No debo (ni quiero) seguir anclada en el pasado. Tengo que seguir delante. Y lo haré, aunque tenga que borrarte de mi vista (y de mi vida) durante un tiempo. Helsinki es una oportunidad de poder cambiarlo todo. Y creo que no la desaprovecharé.

No quiero que esto se tomen como unas disculpas, simplemente son... Cosas. Pienso demasiado sobre todo y luego pasa esto. Es un simple desahogo, ya está. No le busquéis los tres pies al gato porque esto no lo tiene. Es lo que pienso ahora mismo, y ya está. Me cuesta recuperarme de los golpes, en gereral de todo. Si habéis conseguido llegar hasta aquí, enhorabuena. No creo que todo el mundo pueda leerse esto sin abandonarlo. En fin, que me rallo mucho y tal.

Son las 2.18 de la madrugada, mañana tengo mi último examen de 2º de carrera y no tengo ni un ápice de sueño. Que alguien se apiade de mí mañana. Y de nuevo os doy las gracias a los valientes que se leen estos tochos. Se os quiere.

martes, 26 de junio de 2012

20

Dentro de unos meses cumpliré 20 años. Todo normal hasta ahí. 

Desde hace unos meses, desde que mi ex y yo lo dejamos, no he dejado de pensar en infinidad de cosas del tipo ¿qué va a ser de mi vida cuando vaya a Helsinki? ¿Qué va a pasar cuando vuelva? ¿Volveré muy cambiada?; sin embargo, también me han entrado de hacer muchísimas cosas: salir, emborracharme, hacer fotos, cosplay, leer, dibujar, escribir como si no hubiera mañana... Y eso me ha hecho replantearme muchas cosas. Siento como si desde que hubiese llegado a la universidad mi vida hubiese empezado de verdad, como si hubiese desperdiciado los 18 años anteriores. Como si no tuviese nada que contar sobre mi pasado. Y es que en el fondo no tengo prácticamente nada que contar, salvo aquellos episodios que ocuparon prácticamente toda mi adolescencia. Hechos sin los que probablemente hoy no estaría planteándome esto.

Sin embargo, en parte lo agradezco. Sigo pensando en el daño que me hicieron, pero también en todo lo que he aprendido de ello, y el valor y la fuerza que he ido consiguiendo a lo largo del tiempo. Y por toda esa gente que he conocido.

Pero me siguen dando miedo muchas cosas, entre ellas el marcharme a Helsinki. Voy a estar en un país con un contraste brutal con España, sin luz, sin sol... Y sin amigos. Todos se quedan aquí. Y una parte de ella también se quedará aquí, mientras que la otra estará allí, entre nieve, auroras boreales y páramos helados. Y me da miedo volver cambiada, el mirarme al espejo y ser incapaz de reconocerme.

Supongo que todo cambio tiene sus ventajas, pero todavía no he sido capaz de encontrárselo a este. He ansiado esta beca desde que estaba en bachillerato, y ahora, a menos de dos meses para irme allí, tengo un miedo terrible. Siempre me han dicho que los cambios no se tienen que tomar como amenaza, sino como algo bueno. Pero no he podido ver lo bueno de esto. No sé cómo me afectará.

Sí que he pensado que al irme romperé prácticamente todos mis esquemas. Romper lazos, relaciones, hojas... Romper con todo. Me da miedo ir, estar bien, libre, y no querer volver, no encajar cuando vuelva definitivamente. Seguir siendo yo, pero sin serlo. Supongo que esos miedos son típicos. 

Pero hay una cosa que tengo muy clara: tengo 20 años, estoy más viva que nunca, con muchísimas ganas de hacer todo lo que llevo queriendo hacer desde hace mucho tiempo. Quiero darle un vuelco a mi vida, quedarme sin aliento las veces que haga falta por vivir las cosas que me quedan por vivir, ir, venir, disfrutar, pasármelo bien, llorar si hace falta. Estoy mejor que nunca, y no voy a consentir perdérmelo; ya me he perdido bastantes cosas como para preocuparme ahora por otras. No. Soy consciente de la edad que tengo, que el tiempo es efímero y mis sueños infinitos.

Y mientras siga viva, cumpliré todos los que pueda y me sacaré todas las espinitas que pueda. 

Vivir, señores, vivir. Esto era lo que necesitaba.

domingo, 24 de junio de 2012

Hurts like Heaven

Sigo buscando un nuevo nombre para el blog, sin embargo, no se me ocurre nada. Absolutamente nada. Lo cual significa que estoy sin ideas, y si estoy sin ideas, mala señal. I'm out of inspiration, como se diría en inglés.

Sigo esperando que mi musa hablitual, la música, me siga dando pequeñas ideas para continuar. Me he prometido que acabaré Ein Neuer Tag antes de que me vaya a Helsinki, y tengo que conseguirlo. Llevo 4 años escribiendo esa dichosa historia y quiero acabarla ya. Es una espinita que quiero quitarme.

And it hurts like heaven...

lunes, 11 de junio de 2012

Paradise

Después de los exámenes es lo que encontraré: un vasto paraíso inexplorado durante estos largos meses. Quedar, amigos, sol, piscina, mucho deviantART, y sobre todo, escribir.

He recuperado, ayer por la noche, las ganas de escribir. Anoche escribí dos págias de algo que llevaba sin abrir prácticamente un año. Esto significa mucho para mí; significa que me he recuperado, no del todo, pero lo suficiente como para coger con ganas el ordenador y sentarme a escribir hojas y hojas, dando vida a esos personajes que un día me la dieron a mí. Seguiré insuflando vida a esa historia, y la acabaré antes de irme a Helsinki, espero.

He vuelto.

viernes, 8 de junio de 2012

Voy al grano. Ni título ni nada. Sólo quiero comentaros un par de cosas que me gustaría que tuvieráis en cuenta a partir de ahora. No es una amenaza de muerte ni nada, ¿eh?

1º.- Me he hartado de los falsos, de la gente que me pone verde a las espaldas, y lo peor, que me insulta en Twitter, demostrando que es muy valiente. Pues bien, puedo tolerar a los falsos, e incluso a la gente que me pone verde a las espaldas, pero lo que no aguanto es que se me insulte en una red social, donde hay gente que le dará la razón como a los tontos a quien lo haya hecho y que además no tenga ni idea del problema que hay entre esa persona y yo. También me joroba que metan al trapo a gente que no tiene nada que ver; si alguien tiene algún problema conmigo, que me lo diga a la cara y entonces lo solucionamos hablando, no poniéndome verde ahí, en Twitter, que lo lee todo el mundo. Si al final todos sois unos gallinas... De hecho, como la cosa siga así, me pongo el candadito y me dedicaré a bloquear a todo aquel que me toque los ovarios. Y si me vuelven a insultar en Twitter, tomaré medidas serias. Estoy HARTA de andarme con medias tintas en este asunto; que algunos vais de expertos y os costó saber cómo se hacía un tweet favorito. 

2º.- He visto que alguien se ha colado en mi Tuenti (que me da un poco igual porque ya prácticamente no lo uso) y en mi Twitter (que lo uso constantemente). Si llega a mis oídos quién ha sido, que se vaya preparando para una posible demanda en la intromisión de mi intimidad y vida privada. Si creo que ha sido quien yo creo que ha sido, que se ate los machos. Que no vas a salir impune.

Dicho esto, os comunico que estoy pensando cambiar nuevamente el título del blog xD Lo de Vaati No Densetsu quedaba genial, pero quiero cambiarlo xD Los tiempos cambian, yo también y mis gustos también xD

De momento esto es todo desde Mi Guarida Secreta.

miércoles, 6 de junio de 2012

I'm still breathing

And now that is the most important thing for me. It means I'm still alive, I've survived. 

There's still a long path to walk, but I know now that I'm not alone.

Rammy, Agnes, Edhelgrim, Sil, Kraken, Blanqui, lanShalas, Akima, LittleBunny... Stand by my side. Let's walk this path together.

sábado, 26 de mayo de 2012

Por tí. Y por tí también.

Hace tiempo que llevo intentando escribir esto y contarte lo que ha pasado últimamente en mi vida desde que te fuiste.

La verdad es que no sé muy bien cómo empezar, así que empezaré diciéndote que el día en el que te fuiste, no me lo creí. No he sido capaz de asimilarlo en este tiempo, no he podido. Aunque vaya a tu casa (porque para mí siempre será tu casa) y vea que ya no estás sentada en el sofá, o en la cocina, acabando de preparar una fuente de filetes rusos, siento que vas a estar siempre allí. Y a mi lado, a cualquier parte que vaya.

En la Japan Weekend fui incapaz de disfrazarme. No pude. Iba a ir de Link, el primer disfraz que me hiciste, y a pesar de que estuve trabajando duro todo el fin de semana para acabar el escudo y la funda de la espada, no pude ponérmelo. El domingo me levanté, y al ver el cosplay en la silla, tan planchado, tan bien... Te ví ahí. Me acordé de cuando estuvimos haciendo el gorro, y cuando tuvimos que ir a comprar más tela porque no teníamos suficiente para acabar el faldón. Y no pude. El recuerdo era muy fuerte, y no fui capaz. No pude.

Estuve pensándome mucho si hacerme un disfraz para el Expomanga, y decidí hacerlo. Entonces, algo pasó. No creo en el cielo, pero sí que creo en lo que llamo "Un Lugar Mejor". Y creo que desde allí, me diste fuerzas, me empujaste a lanzarme y a hacerlo sola. Me diste ánimo y fuerza cuando más lo necesitaba. Y sólo te puedo dar las gracias por esto. Gracias por haberme ayudado a defenderme sola en esto. Has sido mi mayor apoyo durante estos meses, a pesar de que no estés aquí. Has sido la vocecita que me ha animado a seguir estudiando, a no desanimarme ni tirar la toalla con el Erasmus, a seguir defendiéndome y a seguir viviendo, que es lo más importante.

Conseguí ponerme ese disfraz, disfrutarlo y pensar que estarías orgullosa de mí por haberlo hecho. Y creo que lo estás. Mucho.

Aunque te fueras y no me contaras todo lo que sabías de la posguerra (sabías bastante como para llevar toda esa documentación al Archivo de la Memoria Histórica), prometo intentar averigüar todo lo que pueda, de verdad. Y sobre todo, guardar como oro en paño todos esos documentos tan antiquísimos que tienes por casa. Eso lo guardaré como un tesoro, y lo protegeré con mi vida si es necesario.

Lo dejé con mi novio (una pena que se enterara la tía antes que tú) por varias razones, pero no creo que vengan a cuento. Sigo estudiando como una posesa, y junto con unos amigos, entre ellos una de mis mejores amigas (y una persona maravillosa a la que te hubiese encantado conocer) hemos montado un proyecto nuevo, para resarcirme de la revista y del periódico. Al final sí que me voy de Erasmus, los 9 meses, y me voy en agosto. Volveré en navidades, y luego finalmente el 30 de junio.

He prometido bajar más al pueblo, para ver a los primos entre otras cosas, pero para iros a ver a tí y al abuelo de vez en cuando. Para contaros un poco cómo me va y cómo voy avanzando en este mundo.

Sé que probablemente todo esto ya lo sepáis, pero quería contároslo yo. Sé que estáis en "Un Lugar Mejor" y que algún día, todavía lejano, muy lejano, podamos encontrarnos de nuevo.

Espero que los dos estéis bien y que nunca, nunca, dejéis de darme este apoyo.

Os echo de menos.

Vuestra nieta,
Marina.

viernes, 20 de abril de 2012

Confesiones

No sé si es demasiado pronto o demasiado tarde para esto, no lo sé. Ojalá lo supiera.

No pretendo muestras de simpatía con esto, y mucho menos que la gente se apiade/compadezca de mí. Si lo queréis leer bien, si no, no os voy a obligar a hacerlo. No creo que sea justo.

Intentaré ser clara, todo lo que mi mente me lo permita.

Mi situación actual sigue siendo la misma que hace unos años... Unos 7 años, más o menos. 7 años. Tengo casi 20. 7 años ahora mismo son muchos para mí, demasiados. 7 años en los que prácticamente he vivido en el maldito infierno. Sí, ha habido momentos buenos, pero son escasos, se me escapan de entre las manos. Momentos de los que me voy olvidando poco a poco. Nada ha cambiado, sólo el escenario de la obra. Mentiras, daño. Más mentiras, más daño. Odio, rencor, celos, crueldad. ENVIDIA. IRA. Mucha mierda acumulada durante este tiempo.

¿Sabéis lo que pasa? Que me he hartado de los mentirosos, de la gente queme vilipendia a las espaldas, de la gente que incumple sus promesas, de la gente que aparenta lo que no es, de la gente que FINJE llevarse bien conmigo, de todos esos que me han dado puñaladas. De los ENVIDIOSOS, de los APROVECHADOS. De todos vosotros, todos esos que han conocido mi faceta bonita. Señores, esto se acabó. No, no os estoy dando la victoria ni nada [más quisiérais vosotros, infelices], sólo es una advertencia. Preparaos, porque a la próxima, no os la voy a pasar. 

Estoy harta de callarme y de aguantar. Estoy harta del sufrimiento. Durante unos tres años he estado notando cómo me iba pudriendo por dentro, cómo estaba dejando que mi monstruo me fuera devorando, un monstruo que creí enterrado hace tiempo. He dejado de ser una reprimida, he liberado a mi monstruo. Lo más probable es que haya despertado de una vez por todas a mi verdadero yo: cruel, irónica y con ganas de destrucción y pelea. Podéis tomároslo a coña, pero empiezo a sospechar que es así. Quizás he recibido el apoyo de la gente equivocada, quizás he tomado un camino que no me pertenece, quizás he querido para mí la gloria de otro. 

Quiero alejar todo mal de mí, pero eso significaría quitarme a mí misma de en medio. Soy mi peor enemigo. Todo ese odio acumulado, toda esa ira que quiere salir... Es lo que me ha hecho así ahora mismo. Soy incapaz, más o menos, de ver un futuro decente para mí, todo es oscuridad. Sé que la luz está ahí, pero no puedo verla. Sin embargo, no estoy tan mal. Estoy haciendo lo que quizás debí hacer años atrás, pero que por miedo ni siquiera lo intenté. Pero ahora no tengo miedo, o quizás se me ha ido olvidando poco a poco.

Ahora mismo deseo fervientemente que mucha gente desaparezca, que se evapore. Algunos han empezado ya, a otros les queda poco y a un puñado aún les queda.

Sigo pensando que la muerte de mi abuela me ha afectado bastante. Sigo pensando qué he hecho mal en esta vida, en qué me he equivocado para ser así y estar como ahora. Puede que la culpable sea yo misma, pero no lo sé. Puede que algún día lo descubra de una vez por todas.

Creo que tendré que acostumbrarme a esto, o intentar encontrar una salida de este infierno personal. No tengo más opciones.

Hasta entonces... Seguiré conviviendo con mi monstruo.

lunes, 13 de febrero de 2012

Darkness

Incluso en la oscuridad nos abandona nuestra propia sombra. Y nos quedamos solos.

Hasta los héroes tienen miedo de la oscuridad. Y así es como me siento yo ahora, envuelta en oscuridad, y sola.  

También estoy herida, y duele. Me duele todo más que otras veces. La herida que nunca se cierra, el miedo que siempre abre esa puerta que creía haber cerrado.

La caja de pandora se ha vuelto a abrir, y parece que los demonios no quieren volver a su sitio...

Pero sé que llegará el momento en el que pueda salir de esa oscuridad, levantarme y seguir adelante. Curaré mis heridas y marcharé al son que dicten mis pies.

Ahora que al fin pude ver mi verdadero corazón, estas alas me permitirán ir hacia delante.

Dedicado a todos aquellos que no dejamos de ver oscuridad en nuestros caminos. Sobreviviremos.

martes, 20 de diciembre de 2011

Monster


Esto es todo lo que soy ahora. Un monstruo. Una pared de hormigón impenetrable. Es en lo que me he convertido, después de mucho tiempo evitándolo.

En increíble ver cómo puedes llegar a convertirte en lo que más odias. He vuelto a "proteger" mi corazón, protegerlo de aquellos que querían estar conmigo, que sólo querían mi bien. He vuelto a tener miedo de todo otra vez. He vuelto... he vuelto al pasado.

Necesito convencerme de que todo va a ir bien otra vez... ¿Pero cómo voy a hacerlo si ni siquiera confío en mí misma? ¿Cómo pienso salir de este atrolladero una vez más? Es como si esta vez ya me hubiese cansado de luchar por seguir adelante, como si estuviese cansada de seguir tropezando con lo mismo, de seguir sufriendo por todo y por todos, incluso por personas que no merecen la pena. De seguir dándome cuenta de que hay muy pocas personas en las que confíar. De seguir pensando lo útil que soy para algunas personas en determinados momentos y lo inútil que me vuelvo después. De lo débil que sigo siendo, que ya ni mis propios pensamientos son capaces de decirme que deje de pensar en estas cosas. 

Soy un monstruo. Un monstruo creado por la ira, el rencor, la frustación y las miles de millones de lágrimas que no he dejado de derramar en toda mi vida. Es todo aquello que odio, que quiero lejos de mí, fusionado en lo más profundo de mi alma. Un monstruo que amenaza con salir todos los días. Un monstruo que sólo yo puedo ver. Un terrible reflejo de lo que no quiero ser, pero que he acabado siendo. 

¿Por dónde debería seguir ahora? ¿Debería volver a aislarme? ¿Qué es lo que tengo que hacer, cuando sé que probablemente no tenga remedio alguno? Sé que esto es una lacra para mí, y para todos aquellos que me quieren y apoyan. Pero ya no sé qué hacer.

Necesito... algo. Una luz. Esperanza. Algo.

domingo, 28 de agosto de 2011

Why life is just like this?

Hoy es uno de esos días en los que me ha dado por pensar, reflexionar, sentarme delante de un espejo y mirarme a los ojos. ¿Qué he visto en ellos? Sólo puedo expresarlo de una manera: contando una historia. Un breve relato que se me ha ocurrido hoy andando por la calle.

Allí estaba, una vez más. La enésima vez que llegaba a esa pesadilla. Y la enésima vez que me esperaba mi última batalla contra aquella armadura vieja, gigante a mi parecer. 

Yo estaba a una distancia bastante razonable, llena de heridas y magulladuras, y con mi Claymore punto de romperse. Había librado exactamente 152 batallas antes de llegar a él, como siempre. 152 sangrientas y crueles batallas. Mi pasado era una de ellas, y mis ex parejas otras. Falsas amistades se repartían entre distintos escenarios, y mi familia también estaba ahí para batallar contra mí. 

Siempre me resultaba, más o menos fácil, llegar hasta el final. Pero en la última batalla, siempre perdía. Y de una manera estrepitosa. Siempre perdía contra mi mayor enemigo: el miedo.
Pero algo en mi interior me dijo que eso hoy cambiaría. Hoy era más fuerte.
- Bienvenida de nuevo, amiga. ¿Preparada para perder?
- Hoy no. Hoy he venido a derrotarte de una vez por todas.
- Permíteme que me ría, jovencita. Has llegado a mí exactamente 1000 veces, y ahora me dices que me vencerás. ¡Ridículo! ¡Nadie es capaz de desafiarme y ganarme! Y mucho menos tú...
- Hoy te demostraré de qué estoy hecha de verdad.
- ¡Maldita seas! ¡Te derrotaré de nuevo!

Y vino hacia mí, más enfurecido que nunca. Pero yo estaba lista para su ataque. 

Pasó peligrosamente cerca de uno de mis costados, y le esquivé. Levanté a Claymore y le decapité. El casco de la armadura cayó vacío al suelo. Le atravesé el centro de la armadura y la abrí como si de una vulgar lata de sardinas se tratase. De ella salió un espíritu qye me rodeó para finalmente ponerse frente a mí. 

- Has luchado con valentía, joven, pero aun te queda mucho por andar. Me has superado en el mundo de los sueños, al igual que al resto de tus problemas, pero ahora deberás enfrentarte a la prueba más difícil, la realidad. Ahí no tendrás armadura, ni siquiera a tu preciada Claymore. Tendrás que demostrarles a todos, como has hecho conmigo, que puedes superar tus miedos.

- Entonces lo haré. Me despertaré de mi letargo y le demostraré a la gente lo que valgo.

martes, 5 de julio de 2011

Nosense #6

Miss Fjällborg de Latoan. Así me apodan. 
Más bien me apodo yo.
Es una de las maneras de las que me llamo.

¿Me escondo? No.
¿Me oculto? No.
¿Me camuflo? Quizás.

La señorita Fjällborg de Latoan. 
Ada.
Yo.

¿Puede ser Ada mi otra yo?
¿Mi lado oculto?
¿Mi álter ego?

¿Qué busco exactamente con esto?
¿Enseñaros mi mundo?
¿Enseñaros mi realidad?
¿Enseñaros una pequeña parte de mí?


Canciones.
Textos.
 Pensamientos.

¿Qué pasa si no soy yo?
¿Qué pasa si esta no soy yo de verdad?

Ada Fjällborg de Latoan.
Ada.
Fjällborg.
de Latoan.
Ada soy yo.
Yo soy Ada.

Yo soy la señorita Fjällborg de Latoan.
Miss Fjällborg de Latoan.
Ada Fjällborg de Latoan.

sábado, 18 de junio de 2011

De un año a hoy: conclusiones, razonamientos y pensamientos en voz alta [Bad Side]

No sé muy bien cómo empezar a escribir todo lo que tengo ahora en mente. Más bien lo llevo teniendo desde hace un par de días... Quizás ha sido porque me marcó especialmente o por alguna razón que ahora mismo no alcanzo a entender.


Intentaré ser breve ya que lo más probable es que ni merezcas estar mencionado aquí, pero creo que algún día esto iba a salir por algún lado.
Empezaremos remontándonos a hace un año, más menos. Aproximadamente por el mes de junio. Selectividad. Fin de una etapa. Comienzo de otra. Estrés. Nervios. Tú. Casualidad de la vida que nos conocimos... ¿Accidente? Puede ser. ¿Cosa del destino? También. Aquí todo es posible.


Empezamos a salir. Fue una relación breve. Me cansaste a las 3 semanas. Demasiado. Dabas demasiado. Y ya sé que siempre se dice esa frase de... Nunca nada es demasiado. Tú fuiste capaz de llegar a mis límites, sobrepasarlos una vez, dos, tres... Diste más de lo que yo podía dar; recibí más de lo que podía recibir. Empalagoso. A veces retorcido. Rematadamente romántico. Quizás demasiado para mí.


Ruptura. Peleas. SMS. Intenciones de volver. Otra. Sales con ella. 


¿Y después de eso qué? ¿Qué nos queda? NADA. Tú estás muerto para mí, aunque esto parezca lo contrario. Necesitaba decirlo, gritarlo a los 4 vientos. Que todo el mundo se entere.


Molestaste a sangre de mi sangre. La picaste, lo pusiste en su estado de Tuenti para que todos sus contactos lo vieran. Qué huevos los tuyos, ¿eh? Qué valiente. Si tienes algún problema, dímelo a la cara. Habla conmigo. Cuéntame. Insúltame si quieres. Mi respuesta siempre será la misma: No hay mayor desprecio que no hacer aprecio. Aunque tú, con tu mentalidad de niño pequeño serías incapaz de contestarme sin remitirte a ciertos privados y ciertas cosas. 


¿Y qué haces ahora cuando me ves? En las expos te comportas como un adulto: vestido con tu traje de Terminator, me apuntas a la cara con tu escopeta de aire comprimido. Y en la última me soltaste: No está cargada, pero ojalá lo estuviera. Gracias por darme a conocer tu profundo rencor hacia mi persona. Se nota que has madurado bastante. Odio ponerme violenta, pero tú me sacas de mis casillas. Me revientas. Desde aquí te mando una advertencia que deberías tener en cuenta: apúntame otra vez con tu arma y no seré responsable de mis actos. Apúntame otra vez con tu arma y te daré la paliza de tu vida. Apúntame otra vez con tu arma y sólo me pararán cuando vaya a matarte.


Yo no quería malos rollos, pero tú lo has conseguido. Enhorabuena, gilipollas. Te mereces una buena ostia para quitarte la tontería de encima.


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Disculpadme por la entrada en general; algún día iba a salir y no precisamente bien. De verdad que lo siento. Algún día haré una entrada de lo que pasó hace un año quitando a este individuo; hoy no estoy demasiado concentrada.